La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que cursa con brotes y periodos de mejora o remisión. Localizada en la región centro-facial, con una mayor presencia de glándulas sebáceas, redes vasculares y nerviosas.
Los síntomas generales son rubor, eritema (transitorio o persistente), telangiectasias, ardor o dolor, pápulas, pústulas y microedemas. Pero no hay un único tipo de rosácea, existen cuatro subtipos clínicos: eritematotelangiectásica, papulopustular, fitosa y ocular.
¿Por qué se produce la rosácea?
La rosácea se trata de otra de las enfermedades de la piel que tiene un origen multifactorial.
Sin embargo, si hay una serie de factores que contribuyen al desarrollo de esta patología: disfunción de la barrera cutánea, alteraciones en la regulación inmune y en la inflamación, alteraciones vasculares, y, presencia de microorganismos como Dermodex folliculorum y Helycobacter pylori.
Además de todos estos factores predisponentes, también existen una serie de factores desencadenantes externos, como es el caso de la radiación solar, las variaciones de temperatura, estimulantes (alcohol, comida picante), cosméticos, ejercicio físico intenso, estrés, cambios hormonales…
Lo mejor y más recomendable es acudir al dermatólogo para confirmar el diagnóstico y ponerte manos a la obra cuanto antes. La rosácea es una patología crónica, pero que con el tratamiento adecuado puedes llegar a controlar y prevenir la mayoría de los brotes.
Por lo tanto, la primera medida es evitar o al menos limitar los factores desencadenantes: temperaturas extremas, radiación solar, alimentos picantes, bebidas calientes o alcohólicas, viento, ejercicio y estrés.

¿Cómo cuidar una piel con Rosácea?
En cuanto al cuidado dermocosmético, como siempre se basará en los pilares fundamentales del cuidado de la piel: limpieza, tratamiento y protección de la piel.
Limpieza: muy muy importante la elección del limpiador en los pacientes con rosácea, debe limpiar la piel, pero sin eliminar los lípidos cutáneos. Es decir, buscar limpiadores con tensioactivos suaves, sin perfume, y acompañados de ingredientes calmantes y antiinflamatorios.
Tratamiento: tratamiento de día y de noche para controlar la Rosácea, y evitar los brotes. El objetivo es reducir la incomodidad, la quemazón, el enrojecimiento y la tirantez que presenta la piel, y reparar la función barrera de la piel.
Protección solar: la exposición solar está muy relacionada con la aparición de brotes, así que protección solar 365 días, mejor con filtros físicos, o protectores específicos para este tipo de pieles. Y, por supuesto si estas en fase de brote mejor evitar la exposición.
5 cosméticos imprescindibles
Rosacure cleasing gel de Cantabria Labs, se trata de un producto sanitario con una base limpiadora muy muy suave con activos calmantes y antiinflamatorios. Aclarar siempre con agua tibia. Nunca frotar.
Sensifine AR crema de SVR, crema facial para un cuidado intensivo hidratante, calmante y antirojeces para pieles reactivas. Con efecto termorregulador, controla las rojeces calmando la piel de forma inmediata y duradera, gracias a su composición en Extracto de Regaliz, Endoteliol, y Escualeno vegetal.
Rosacure Ultra SPF 50+ de Cantabria Labs, producto sanitario con una protección muy elevada contra las radiaciones UVB (SPF50+) y la radiación UVA.Con magnolol, metilsulfonilmetano y ácido poliglutámico para atenuar las sensaciones desagradables de picor y quemazón.
Crema Parpebral Topialyse de SVR, es una crema calmante antipicores para párpados irritados. En su composición cuenta con un derivado del Ácido glicirrícico con acción calmante y regeneradora, Ácido hialurónico con acción humectante, y, Aceite de algodón, Manteca de karité y Mantenca de Babasú para regenerar la función barrera de la piel.
Rosacure combi de Cantabria Labs, complemento alimenticio en cuya composición encontramos Metilsulfonilmetano con acción antiinflamatoria al modular diferentes mediadores como las citoquinas; y silimarina con acción antioxidante y antiinflamatoria.

Consejo extra: Tratamiendo individuaizado.
Como siempre decimos, depende del caso se recomendarán unos productos u otros, cada piel es distinta. Cuando hacemos estos ejemplos de rutinas son esquemas generales que habrá que adaptar a cada caso según sus particularidades. ¡Pregúntanos o pide cita para tu dermoasesoría aquí!
Si te queda cualquier duda te asesoramos encantados. Puedes escribirnos por aquí, por WhatsApp o por Instagram. Gracias por leernos.