La incontinencia urinaria en la mujer es mucho más frecuente de lo que se habla. Se estima que aproximadamente un 45% de las mujeres mayores de 40 años experimenta pérdidas de orina, muchas veces en silencio y con un impacto importante en su calidad de vida física y emocional.
Aunque no suele ser el primer síntoma que asociamos a la menopausia, puede aparecer de forma progresiva con el paso de los años debido a los cambios hormonales y estructurales que se producen en esta etapa.
En este artículo te explicamos qué es la incontinencia urinaria, por qué aparece, cómo prevenirla y qué soluciones existen actualmente para mejorar tu bienestar.
¿Qué es la incontinencia urinaria?
Hablamos de incontinencia urinaria cuando existe cualquier pérdida involuntaria de orina que genere molestia o preocupación. Aunque sea una sola gota. Aunque ocurra solo de forma ocasional.
Puede aparecer al toser, reír, saltar o hacer ejercicio (incontinencia de esfuerzo), o acompañarse de una sensación urgente e intensa de orinar difícil de controlar (incontinencia de urgencia). En algunos casos puede ser transitoria y en otros mantenerse en el tiempo.
Es importante entender que, aunque frecuente, no es un proceso «normal» que deba aceptarse sin buscar soluciones.
¿Por qué aumentan las Pérdidas de orina en la menopausia?
Durante la menopausia disminuyen los niveles de estrógenos, hormonas que influyen directamente en la elasticidad y resistencia de los tejidos. Esta reducción hormonal afecta a la musculatura y estructura del suelo pélvico, vejiga, uretra y vagina.
Con el tiempo, esta pérdida de soporte puede favorecer las pérdidas de orina, especialmente si existen factores añadidos como embarazos previos, partos vaginales, sobrepeso, deportes de alto impacto o sobreesfuerzos repetidos.
Señales de alerta del suelo pélvico
Si experimentas alguna de estas situaciones, conviene prestar atención:
- Pérdidas de orina al toser o estornudar
- Escapes al reír o saltar
- Dificultad para retener la orina cuando aparece la urgencia
- Sensación de presión pélvica
Detectarlo a tiempo permite actuar antes de que el problema evolucione.
Cómo prevenir las pérdidas de orina
Ejercicio de fuerza adaptado
La actividad física regular es beneficiosa, pero conviene evitar deportes de alto impacto o sobreesfuerzos repetidos si existe debilidad pélvica.
Por eso, el entrenamiento de fuerza adaptado es una herramienta clave no solo para la salud metabólica y ósea, sino también para la prevención de la incontinencia urinaria.
Trabajar la musculatura profunda del core, glúteos y abdomen con supervisión adecuada mejora el soporte de la vejiga y reduce la presión sobre el suelo pélvico.
Atención, cargar peso de forma repetida sin una correcta activación abdominal puede aumentar la presión intraabdominal y debilitar el suelo pélvico.
Entrenamiento del suelo pélvico
El suelo pélvico es músculo y, como cualquier músculo, puede fortalecerse. Los ejercicios de Kegel ayudan a entrenar esta zona, pero es recomendable aprender a realizarlos correctamente.
Si sospechas que existe debilidad o disfunción, la valoración por una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico es la mejor opción.
Mantener un peso saludable
El sobrepeso y la obesidad aumentan la presión intraabdominal de forma constante. Esta presión adicional recae directamente sobre la vejiga y el suelo pélvico, favoreciendo las pérdidas de orina y acelerando el deterioro del soporte muscular. Cuanto mayor es la presión mantenida en el tiempo, mayor es la exigencia para una musculatura que, además, puede estar debilitada por los cambios hormonales de la menopausia.
Para ello, es recomendable apostar por una alimentación equilibrada rica en proteína de calidad, fibra, verduras y grasas saludables, junto con ejercicio regular adaptado.
Kit para las pérdidas de orina
Mientras fortaleces la musculatura y realizas cambios preventivos, es importante sentirte protegida y segura en tu día a día.
Higiene íntima respetuosa
El Gel Íntimo Calmante Carlota Torres, con pH 6.5 y formulado con malva, caléndula y bisabolol, ayuda a aliviar sequedad, irritación, picor y enrojecimiento, molestias que pueden aparecer cuando existe humedad repetida o sensibilidad en la zona íntima.
Protección discreta y eficaz
Las Tena Pants son ropa interior desechable fabricada con materiales transpirables que absorben las pérdidas de orina evitando la sensación de humedad. Están disponibles en diferentes niveles de absorción (Plus, Super y Maxi) y tallas para adaptarse a cada situación.
Para quienes buscan una alternativa reutilizable y sostenible, las Bragas y compresas absorbentes Xula están diseñadas tanto para menstruación como para pérdidas de orina. Fabricadas con poliéster reciclado Seaqual, cuentan con un sistema de tres capas de alta tecnología: una capa de tencel que drena rápidamente, una capa absorbente antibacteriana que retiene la humedad y una membrana impermeable y transpirable que evita fugas. Están certificadas OEKO-TEX y libres de químicos absorbentes.
La importancia del músculo, la proteína y el buen estado de las mucosas
Con frecuencia hablamos del suelo pélvico como si fuera una estructura aislada, pero no deja de ser un conjunto de músculos que forman parte del sistema muscular global.
A partir de los 40 años, y especialmente en la menopausia, se produce una pérdida progresiva de masa y fuerza muscular (sarcopenia) que también puede afectar al soporte pélvico.
El suelo pélvico forma parte del sistema muscular global, por lo que su fortaleza depende también del estado general de nuestra masa muscular. A partir de los 40 años, y especialmente en la menopausia, se produce una pérdida progresiva de músculo que puede afectar al soporte pélvico. Por eso, el entrenamiento de fuerza adaptado es fundamental para mejorar el soporte de la vejiga y reducir la presión sobre el suelo pélvico.
Para mantener y construir músculo es imprescindible un adecuado aporte de proteínas. Muchas mujeres no alcanzan los requerimientos diarios necesarios, por lo que cuidar la alimentación, e incluso valorar suplementación bajo asesoramiento profesional, puede ayudar a preservar fuerza y estabilidad.
Además, el buen estado de las mucosas urogenitales es clave. La disminución de estrógenos puede provocar sequedad y fragilidad en vagina y uretra, favoreciendo síntomas urinarios. Cuidar la hidratación íntima y utilizar productos respetuosos con el pH fisiológico contribuye a mantener confort y funcionalidad.
Romper el silencio mejora la calidad de vida
La incontinencia urinaria puede afectar a la autoestima, la vida social y el bienestar emocional. Muchas mujeres planifican sus actividades en función de la proximidad de un baño o evitan situaciones por miedo a un escape.
Hablar del tema, informarse y buscar apoyo profesional es el primer paso para mejorar.
Frecuente no significa normal. Y mucho menos inevitable.
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